La depilación puede dejar la piel sensible, con rojeces e incluso pequeñas ampollas. No te preocupes, con unos cuidados simples puedes mantenerla suave y libre de irritaciones.
1. Hidrata al instante
Inmediatamente después de depilar, aplica una crema hidratante ligera con ingredientes calmantes como aloe vera, glicerina o pantenol. Evita productos con alcohol o fragancias fuertes que puedan empeorar la irritación.
2. Usa compresas frías
Coloca una compresa fría o una bolsa de té de hierbas frías sobre la zona depilada durante 5 a 10 minutos. El frío reduce la inflamación y alivia la sensación de picor.

3. Evita la exposición al sol
La piel recién depilada es más vulnerable a los rayos UV. Aplica protector solar con SPF 30 o superior y vuelve a cubrir la zona al menos cada dos horas si vas al exterior.
4. No te rasques
Aunque la zona pueda picar, rascarse solo aumenta la inflamación y el riesgo de cicatrices. Si es necesario, usa una crema con cortisona de venta libre solo por un día.
5. Elige el método adecuado
Si tu piel tiende a irritarse, opta por la depilación con cera fría o con hilo, que suelen ser menos agresivos que la cera caliente o el raso.
6. Mantén la rutina de limpieza
Lava la zona con un limpiador suave y agua tibia. Evita frotar con fuerza; un movimiento suave es suficiente para remover restos de crema o cera.
7. Aplica un bálsamo calmante
Después de la limpieza, utiliza un bálsamo con aceite de jojoba o aceite de almendra. Estos aceites ayudan a restaurar la barrera cutánea y a prevenir la sequedad.
Con estos sencillos pasos, tu piel se recuperará más rápido y quedará protegida, lista para tu próximo día de brillo.
Por EresTrendy





