El término se refiere a extender el ciclo de vida de nuestra ropa. En lugar de seguir el modelo de «comprar, usar y tirar», el Second Life apuesta por la recirculación.
Lejos de ser una moda pasajera, se ha consolidado como una filosofía de consumo para quienes valoran la calidad, la artesanía y la discreción por encima de todo.
Este año, la estética regresa con un giro inesperado y absolutamente irresistible. La fusión perfecta entre la rebeldía y la elegancia minimalista de la época.