Incorpora esta infusión a tu rutina y llévala al siguiente nivel con una rodaja de limón o una pizca de jengibre. Esta combinación ganadora potenciará al máximo su acción antiinflamatoria de forma natural.
Si estás frente a la duda de cuál empezar, la respuesta no depende de cuál es «mejor», sino de qué necesita tu cuerpo y tu mente en este momento de tu vida.