Una hormona esteroidea producida por las glándulas suprarrenales que, aunque esencial para la supervivencia, puede convertirse en un enemigo silencioso cuando se mantiene elevada de forma crónica.
Lejos de ser una moda pasajera, se ha consolidado como una filosofía de consumo para quienes valoran la calidad, la artesanía y la discreción por encima de todo.