El dolor de espalda, la tensión en los hombros y la fatiga visual no son «gajes del oficio» normales; son señales de alerta de lo que los especialistas ya denominan síndromes de la postura digital.
Esta tendencia, que combina las palabras skin (piel) y minimalismo, no es solo una moda pasajera; es un enfoque consciente que prioriza la salud cutánea y la funcionalidad sobre el consumo excesivo.