El yoga no es solo una moda de influencers; es una herramienta milenaria que armoniza cuerpo y mente. Si buscas mejorar la flexibilidad y reducir el estrés, la práctica diaria de unos minutos puede marcar la diferencia.
1. Empieza con la respiración
La base del yoga es la respiración. Dedica 5 minutos al día a inhalar profundamente por la nariz, sostener la respiración y exhalar lentamente. Este simple ejercicio activa el sistema nervioso parasimpático y prepara tu cuerpo para las posturas.
2. Rutina de 10 minutos
Para principiantes, una rutina corta es suficiente:
- Saludo al Sol (3 repeticiones)
- Postura del perro boca abajo (30 segundos)
- Postura del guerrero II (30 segundos por lado)
- Postura del niño (1 minuto)
- Estiramiento de piernas en cuclillas (30 segundos)

3. Enfoque en la flexibilidad
Trabaja la movilidad de caderas, hombros y espalda. Al integrar estiramientos dinámicos, tu cuerpo gana rango de movimiento y reduce la tensión muscular. La flexibilidad también facilita la respiración profunda, esencial para la salud mental.
4. Mindfulness y meditación
Al finalizar la práctica, siéntate en silencio durante 2 minutos. Observa tu respiración y deja que los pensamientos fluyan sin juzgarlos. Esta pausa mejora la concentración y disminuye la ansiedad.
5. Consistencia, no intensidad
La clave está en la regularidad. Practica 3-5 veces por semana, incluso si solo puedes dedicar 5 minutos. Los beneficios se acumulan con el tiempo, ayudándote a mantener un equilibrio físico y emocional.

Conclusión
Incorporar el yoga en tu rutina diaria es una inversión en tu bienestar. No necesitas un estudio caro ni mucho tiempo; basta con un espacio tranquilo y la intención de cuidar tu cuerpo y mente. Empieza hoy y siente la transformación.
Por EresTrendy





