La fatiga crónica no es solo cansancio; es un obstáculo que afecta el trabajo, las relaciones y la calidad de vida. Afortunadamente, no necesita un tratamiento médico complejo. Con cambios simples en tu rutina diaria puedes recuperar tu energía.
1. Hidratación constante
Mantener el cuerpo hidratado es la base de la energía. Bebe al menos 2 litros de agua al día. Si el agua te suena aburrida, añade rodajas de limón o pepino para darle sabor.
2. Desayuno equilibrado
El desayuno no es opcional. Combina proteínas (huevos, yogur griego) con carbohidratos complejos (avena, pan integral) y grasas saludables (aguacate). Este equilibrio mantiene los niveles de glucosa estables.
3. Ejercicio moderado
No necesitas ir al gimnasio. Una caminata de 30 minutos, yoga suave o estiramientos pueden activar la circulación y liberar endorfinas que combaten el cansancio.
4. Rutina de sueño consistente
Apunta a 7-8 horas de sueño. Evita pantallas al menos una hora antes y crea un ambiente tranquilo: luz tenue, temperatura fresca y una rutina relajante.
5. Pausas activas durante el día
Si trabajas sentado, levántate cada 45 minutos. Haz 5 minutos de estiramientos, un paseo rápido o ejercicios de respiración profunda.
Implementar estos cinco hábitos te dará un impulso de energía que se siente en la primera semana. La clave es la constancia; la fatiga crónica se combate con disciplina, no con soluciones rápidas.

Por EresTrendy





