El sol puede ser cruel con la piel, pero con la rutina adecuada puedes mantenerla suave y brillante.
1. Hidratación constante
El agua es tu mejor aliada. Bebe al menos 2 litros al día y lleva una botella reutilizable para recordarte el reto.
2. Protector solar con hidratación
Elige un SPF 30 que contenga ácido hialurónico o glicerina; protege y rellena la piel al mismo tiempo.
3. Mascarillas de aloe y pepino
El aloe vera reduce la inflamación, mientras el pepino aporta frescura y vitamina C, ideal para la piel expuesta al sol.

4. Aceite de coco en la noche
Un toque de aceite de coco sobre la piel seca ayuda a cerrar la humedad antes de dormir.
5. Evita duchas calientes prolongadas
El agua muy caliente elimina los aceites naturales. Prefiere 30‑35 °C y limita el tiempo a 10‑12 min.
6. Alimentación rica en antioxidantes
Frutas como fresas, kiwi y cítricos, junto con verduras de hoja verde, refuerzan la barrera cutánea desde dentro.

7. Ropa ligera y de algodón
El algodón permite la transpiración y evita la irritación que puede provocar el sudor.
Adoptar estos hábitos no solo protege tu piel, sino que también mejora la textura y la luminosidad a largo plazo. ¡No dejes que el sol sea un enemigo, conviértelo en un aliado de tu belleza natural!





