La piel es el mayor órgano del cuerpo y, como cualquier tejido vivo, necesita agua para funcionar correctamente. Cuando la hidratas, ayudas a mantener su elasticidad, a reducir la aparición de líneas finas y a protegerla de los agresores ambientales.
¿Cómo hacerlo?
- Agua de calidad: bebe entre 1,5 y 2 litros al día. Si te cuesta, añade rodajas de pepino o limón para darle sabor.
- Hidratante adecuado: busca fórmulas con ácido hialurónico, glicerina y ceramidas. Aplica después de la limpieza, antes de la crema de noche.
- Alimentación rica en líquidos: infusiones, caldos, frutas con alto contenido de agua (sandía, melón, naranja).
- Evita la sobreexfoliación: una vez por semana es suficiente. Exfoliar demasiado puede despojar la piel de sus aceites naturales.
- Protección solar: la exposición al UV acelera la deshidratación. Usa protector con SPF 30 o superior.

Beneficios
- Mejora la textura y luminosidad.
- Reduce la aparición de manchas y manchas de la edad.
- Favorece la cicatrización de pequeñas irritaciones.
- Aporta un aspecto más joven y firme.
Tips de expertos
- Utiliza mascarillas de gel de aloe vera 2‑3 veces a la semana.
- Incorpora vitamina C en tu rutina; es un antioxidante que ayuda a la síntesis de colágeno.
- Evita duchas muy calientes; el agua caliente puede resecar la piel.
Recuerda que la hidratación es un hábito diario. Cuando la incluyas en tu rutina, notarás la diferencia en la salud y belleza de tu cutis en pocas semanas. ¡Dale a tu piel el agua que necesita y verás cómo se ilumina!
Por EresTrendy





