El Clean Beauty ya no es solo un buzzword que aparece en Instagram, sino un estilo de vida que muchos están adoptando con firmeza.
El auge de la conciencia ambiental y la demanda de productos libres de químicos agresivos han impulsado esta transición. Los consumidores ahora exigen transparencia en los ingredientes, prefiriendo fórmulas basadas en aceites vegetales, extractos naturales y sin parabenos, ftalatos ni sulfatos.
Además, la evidencia científica respalda los beneficios: la piel se mantiene más hidratada, el riesgo de irritaciones disminuye y la salud a largo plazo mejora. Estudios recientes demuestran que el uso constante de productos ecoamigables reduce la exposición a sustancias tóxicas.
El marketing también cambió. Marcas como The Ordinary y Drunk Elephant, que empezaron como nichos, ahora lideran el mercado con certificaciones de sostenibilidad y envases reciclables. Los influencers que promueven la belleza consciente amplifican la tendencia.

En el día a día, la rutina de Clean Beauty es simple: limpieza suave, hidratación ligera y protección solar natural. No se trata de una moda pasajera, sino de una práctica que aporta bienestar a la piel y al planeta.
Al adoptar esta filosofía, no solo cuidas tu belleza, sino que también contribuyes a un futuro más sostenible. Es un hábito que, una vez incorporado, se vuelve infaltable.
La clave está en elegir productos con etiquetas claras, evitar fragancias sintéticas y apoyar a las marcas que priorizan la salud de la comunidad y del medio ambiente.
Por EresTrendy





