Razones por las que hace mucho calor en casa
Para abordar adecuadamente el problema, es vital conocer su origen. Es probable que determinadas acciones o uso del mobiliario del hogar estén provocando que la temperatura interior aumente, y sin que te des cuenta. Estas son algunas razones por las que hace mucho calor en casa:
Uso de tapizados, alfombras y textiles sintéticos
Determinados materiales como la piel sintética son malos compañeros de las altas temperaturas. Aunque estéticamente dan un toque elegante a tu sofá o al tapizado de las sillas del comedor, la ausencia de poros impide que transpiren. Esto provoca que la sensación térmica cuando te sientas sea elevada, y te trasladen mucho más calor. Para evitarlo, coloca una funda de tela de algodón o lino.
También debes desprenderte de todas las alfombras, mantas y decoración de invierno. Concentrarán una mayor temperatura y provocarán que haga más calor en casa
Mantener las persianas totalmente bajadas
Es uno de los errores más frecuentes. Muchas personas creen que, para mantener la casa fresca, deben aislarla bajando todas las persianas de casa. Si bien es recomendable evitar que entre el calor de la calle en el interior, nunca debes bajar la persiana hasta abajo. De lo contrario, impedirás que la corriente pueda acceder, generando un ambiente aún más caldeado.
Tener aparatos eléctricos encendidos
Otra de las razones por las que hace mucho calor en casa es debido a la temperatura que desprenden algunos electrodomésticos y aparatos eléctricos. La nevera, el televisor o un ordenador encendido son capaces de aumentar hasta 1,5ºC la temperatura del interior de la vivienda.

Tipo de alimentación
Tu sensación de calor no tiene que ver únicamente con factores externos. El tipo de alimentación juega un papel fundamental. De hecho, las comidas pesadas, ingestas abundantes o recetas de invierno como cremas calientes o sopas aumentarán tu sensación térmica.
Evita también consumir alcohol, pues provoca que tu cuerpo pierda la capacidad para regular la temperatura del organismo. El consumo de café tampoco ayudará a rebajar tu sensación de calor, ya que produce mayor retención de líquidos. Tampoco debes consumir platos picantes, pues estimulan los termosensores de la boca.
Los platos de difícil digestión como la fabada, los platos muy grasos o precocinados, productos con un alto contenido en proteína como la carne roja o la típica barbacoa en el jardín que incluye panceta, chorizos o entrecot tampoco ayudarán.
Cómo mantener la casa fresca
¿Quieres saber cómo mantener la casa fresca sin necesidad de recurrir al aire acondicionado u otros aparatos eléctricos? ¡Pon en práctica estos 10 trucos eficaces para enfriar una casa naturalmente!
1. Coloca sábanas mojadas en las ventanas
Poca gente conoce este truco. Colocar sábanas mojadas en las ventanas no solo favorecerá que se sequen antes tras la colada. Conseguirá enfriar la casa, pues el aire que entre perderá temperatura tras el contacto con el tejido húmedo. También puedes optar por colocar cualquier otra prenda que saques de la lavadora. El efecto será el mismo.
2. Ventila por las mañanas y por las noches
Durante las horas centrales del día, el interior de tu casa irá acumulando calor. Por este motivo, un buen truco para mantener la casa fresca es ventilar dos veces al día. A primera hora de la mañana, cuando todavía la brisa es incluso fresca, aprovecha para abrir las ventanas. Caída ya la noche vuelve a ventilar, y así liberarás el calor del día.
3. Usa burletes en las puertas
Las puertas interiores de tu vivienda también pueden actuar como aislantes térmicos entre habitaciones. Los burletes son unas tiras de plástico que se colocan en la falda de las puertas para cerrar el hueco que se queda con el suelo. Los puedes encontrar en cualquier tienda para el acondicionamiento del hogar.
¿Cómo aislar una habitación del calor? Si tienes una habitación que es especialmente fresca, utilízalos para aislarla del resto de la casa y evitar que entre calor.
4. Minimiza el uso de luces
Determinadas bombillas, flexos o lámparas tienden a calentarse en exceso y emitir más calor. Especialmente si cuentas con focos halógenos, minimiza su uso y apágalos cuando no los necesites. Además, conseguirás reducir tu factura de la luz y ahorrar dinero todos los meses.
Por EresTrendy





